Él me dijo: “Tú eres mi Servidor, Israel, por ti yo me glorificaré”. Y ahora, ha hablado el Señor, el que me formó desde el seno materno para que yo sea su Servidor, para hacer que Jacob vuelva a él y se le reúna Israel. Yo soy valioso a los ojos del Señor y mi Dios ha sido mi fortaleza. Él dice: “Es demasiado poco que seas mi Servidor para restaurar a las tribus de Jacob y hacer volver a los sobrevivientes de Israel; yo te destino a ser la luz de las naciones, para que llegue mi salvación hasta los confines de la tierra”.
Sal 39
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
1Cor 1, 1-3
Pablo, llamado a ser Apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes, saludan a la Iglesia de Dios que reside en Corinto, a los que han sido santificados en Cristo Jesús y llamados a ser santos, junto con todos aquellos que en cualquier parte invocan el nombre de Jesucristo, nuestro Señor, Señor de ellos y nuestro. Llegue a ustedes la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
Después de mí viene un hombre que me precede, porque existía antes que yo.
Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua para que él fuera manifestado a Israel». Y Juan dio este testimonio: «He visto al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y permanecer sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre el que veas descender el Espíritu y permanecer sobre él, ese es el que bautiza en el Espíritu Santo”. Yo lo he visto y doy testimonio de que él es el Hijo de Dios».
Análisis Individual de las Escrituras
1. Isaías 49, 3. 5-6: La Vocación Universal del Siervo
Este texto pertenece a los "Cánticos del Siervo de Yahvé". El profeta habla de un elegido por Dios desde el seno materno.
Significado: Dios declara que la misión de este Siervo (que el cristianismo identifica con Jesús) no es solo restaurar a las tribus de Israel (el pueblo judío). Es algo mucho más grande: ser "luz de las naciones".
Punto clave: La salvación que trae Cristo no tiene fronteras; es universal y alcanza hasta los confines de la tierra.
2. Salmo 39 (Litúrgicamente Sal 40): La Obediencia Perfecta
Nota: En la numeración moderna de la Biblia este es el Salmo 40, pero en la liturgia católica conserva la numeración antigua (39).
Significado: Este salmo es la respuesta del creyente (y proféticamente, del Mesías) a Dios. A diferencia de los sacrificios antiguos de animales, lo que Dios realmente desea es un corazón obediente.
Punto clave: La frase "Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad" resume la actitud de Cristo al encarnarse y la actitud que debe tener el cristiano.
3. 1 Corintios 1, 1-3: El Llamado a la Santidad
San Pablo inicia su carta saludando a la comunidad de Corinto.
Significado: Pablo establece dos cosas: primero, su autoridad viene de Dios ("llamado a ser apóstol por voluntad de Dios"); segundo, la identidad de los cristianos. No somos un club social, sino "santificados en Cristo Jesús".
Punto clave: La santidad no es solo para unos pocos elegidos, sino que es la vocación fundamental de todos los que invocan el nombre de Jesús.
4. Juan 1, 29-34: El Testimonio del Precursor
Juan el Bautista ve a Jesús acercarse y hace una de las declaraciones más importantes del Nuevo Testamento.
Significado: Juan señala a Jesús como el "Cordero de Dios que quita el pecado del mundo". Esta imagen evoca al cordero pascual (sangre que libera) y al Siervo sufriente de Isaías. Juan testifica que vio al Espíritu Santo descender sobre Él.
Punto clave: Jesús es identificado plenamente como el Hijo de Dios y la víctima sacrificial que trae la liberación definitiva del mal.
Significado en su Conjunto: Revelación y Misión
Cuando leemos estas cuatro escrituras juntas, el mensaje central es la Revelación de la Identidad de Cristo y nuestra Misión. Hay una progresión narrativa clara:
La Promesa (Isaías): Se anuncia que vendrá alguien que será Luz no solo para Israel, sino para todo el mundo.
La Actitud (Salmo): Esa persona (Jesús) viene con una actitud de obediencia total: "Aquí estoy para hacer tu voluntad".
El Encuentro (Evangelio): Juan el Bautista nos muestra quién es esa persona: Jesús, el Cordero de Dios. Ya no es una profecía, es una realidad presente.
La Consecuencia (1 Corintios): Dado que Jesús ha venido y nos ha santificado, nosotros (como Pablo y los corintios) somos ahora "llamados" a continuar esa misión y a vivir en santidad.
Resumen Espiritual: Dios tenía un plan universal desde el principio (Isaías). Ese plan se cumplió cuando Jesús, obediente al Padre (Salmo), se ofreció como sacrificio por nuestros pecados (Juan). Ahora, a nosotros nos toca reconocerlo, señalarlo ante los demás como hizo Juan el Bautista, y vivir de acuerdo a ese llamado (Corintios).