Sal 117
Este es el día del triunfo del Señor. Aleluya.
Col 3, 1-4
Hermanos, ya que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes del cielo donde Cristo está sentado a la derecha de Dios. Tengan el pensamiento puesto en las cosas celestiales y no en las de la tierra. Porque ustedes están muertos, y su vida está desde ahora oculta con Cristo en Dios. Cuando se manifieste Cristo, que es nuestra vida, entonces ustedes también aparecerán con él, llenos de gloria.
Jn 20, 1-9
En aquel tiempo, el primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada. Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».
Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes. Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró. Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él vio y creyó. Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, él debía resucitar de entre los muertos.
1. Hechos de los Apóstoles (Hch 10, 34. 37-43): El Testimonio y la Proclamación
Contexto: Es un discurso del apóstol Pedro en la casa de Cornelio (un centurión romano), lo que marca la apertura del mensaje a los no judíos.
Significado: Pedro hace un resumen impecable de quién fue Jesús: su ministerio haciendo el bien, su muerte en la cruz y, lo más importante, su resurrección al tercer día. Pedro aclara que Dios no hace distinciones entre las personas y que ellos (los apóstoles) son testigos presenciales que comieron y bebieron con Él después de resucitado. Es un llamado a creer en Él para recibir el perdón de los pecados.
2. Salmo 117 (118 en algunas traducciones): El Canto de Victoria
Contexto: Es el salmo pascual por excelencia. En la liturgia se suele responder con el coro: "Éste es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo".
Significado: Es un himno de acción de gracias y victoria. Expresa el triunfo de la vida sobre la muerte. Habla de cómo "la piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular" (una metáfora de Jesús, rechazado y crucificado, que ahora es la base de la fe mediante su resurrección). Es la respuesta emocional de la Iglesia: pura alegría.
3. Carta a los Colosenses (Col 3, 1-4): La Nueva Vida
Contexto: El apóstol Pablo escribe a la comunidad de Colosas sobre cómo debe comportarse un cristiano.
Significado: Es la aplicación práctica de la resurrección en la vida diaria. Pablo dice: "Ya que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de arriba". Significa que, si creemos que Jesús venció a la muerte, nuestra mentalidad debe cambiar. No se trata de despreciar la vida terrenal, sino de no dejarnos esclavizar por el egoísmo, el materialismo o la superficialidad. Es una invitación a vivir con una perspectiva eterna.
4. Evangelio según San Juan (Jn 20, 1-9): La Evidencia y el Amanecer de la Fe
Contexto: La mañana del domingo, el primer día de la semana.
Significado: Relata el descubrimiento del sepulcro vacío. María Magdalena va de madrugada, ve la piedra quitada y corre a avisar a Pedro y al "discípulo amado" (Juan). Ellos corren hacia la tumba. El detalle de las vendas y el sudario doblados es clave: no hubo un robo (los ladrones no doblan la ropa). El texto termina diciendo que el discípulo amado "vio y creyó", aunque todavía no entendían las Escrituras. Representa el proceso humano de la fe: de la confusión y el miedo en la oscuridad, a la evidencia física, hasta llegar a la iluminación interior de creer.
El significado en su conjunto
Cuando lees estas cuatro escrituras juntas en el Domingo de Pascua, el mensaje central es el triunfo definitivo de Jesucristo sobre la muerte y lo que esto significa para la humanidad. Podemos ver cómo se complementan armando un "mapa" completo de la fe pascual:
El Hecho Histórico (El Evangelio de Juan): Nos sitúa en la mañana de Pascua. Todo empieza con una tumba vacía, confusión inicial y el nacimiento de la creencia.
La Respuesta de Alabanza (El Salmo): Ante ese hecho, la única respuesta humana y espiritual posible es el júbilo y la celebración.
La Misión hacia el Mundo (Hechos de los Apóstoles): Ese hecho no se puede quedar en secreto. Pedro sale a contárselo a todo el mundo (judíos y extranjeros), testificando que es real.
La Transformación Personal (Colosenses): Finalmente, ese hecho histórico y público tiene que cambiarme por dentro. Si Cristo está vivo, yo también debo vivir de una manera nueva, enfocada en el amor y en "los bienes de arriba".
En resumen, el conjunto de estas lecturas te dice: Cristo ha resucitado (Evangelio), alégrate (Salmo), anúncialo a los demás (Hechos) y deja que esa verdad transforme tu forma de vivir cada día (Colosenses).