En aquellos dias, Samuel dijo a Saúl: “¡Basta! Voy a anunciarte lo que el Señor me dijo anoche”. “Habla”, replicó él. Samuel añadió: “Aunque tú mismo te consideres poca cosa, ¿no estás al frente de las tribus de Israel? El Señor te ha ungido rey de Israel. Él te mandó hacer una expedición y te dijo: Ve y consagra al exterminio a esos pecadores, los amalecitas; combátelos hasta acabar con ellos. ¿Por qué entonces no has escuchado la voz del Señor? ¿Por qué te has lanzado sobre el botín y has hecho lo malo a los ojos del Señor?”. Saúl le replicó: “¡Yo escuché la voz del Señor! Hice la expedición que él me había encomendado; traje a Agag, rey de Amalec, consagré al exterminio a los amalecitas, y el pueblo tomó del botín ovejas y vacas, lo mejor de lo destinado al exterminio, para ofrecer sacrificios al Señor, tu Dios, en Guilgal”. Samuel respondió:
“¿Quiere el Señor holocaustos y sacrificios o quiere que se obedezca su voz? La obediencia vale más que el sacrificio; la docilidad, más que la grasa de carneros. Como pecado de hechiceríaes la rebeldía; como crimen de idolatría es la contumacia. Porque tú has rechazado la palabra del Señor, él te ha rechazado a ti para que no seas rey”.
Sal 49
Quien me da gracias, ése me honra.
Mc 2, 18-22
En aquel tiempo, en que los discípulos de Juan y los fariseos ayunaban, fueron a decirle a Jesús: «¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacen los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos?». Jesús les respondió: «¿Acaso los amigos del esposo pueden ayunar cuando el esposo está con ellos? Es natural que no ayunen, mientras tienen consigo al esposo. Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán.
Nadie usa un pedazo de género nuevo para remendar un vestido viejo, porque el pedazo añadido tira del vestido viejo y la rotura se hace más grande. Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque hará reventar los odres, y ya no servirán más ni el vino ni los odres. ¡A vino nuevo, odres nuevos!».
En Marcos 2, 18-22, Jesús aborda una crítica de los fariseos (y los discípulos de Juan el Bautista) sobre por qué sus discípulos no ayunaban. A través de tres metáforas, Jesús explica que su llegada inaugura un tiempo nuevo que ya no encaja en los moldes de la antigua religiosidad.
1. El novio y la boda (El tiempo de la Alegría)
"¿Acaso pueden ayunar los invitados a la boda mientras el novio está con ellos?"
El significado: En la tradición judía, una boda era la celebración más alegre posible, exenta de cualquier obligación de ayuno o luto. Jesús se identifica a sí mismo como el "Novio" (el Mesías).
La enseñanza: La presencia de Jesús trae el Reino de Dios, que es motivo de fiesta, no de duelo. Ayunar mientras Él está presente sería una contradicción, como llorar en una boda. La religión ya no se trata de cumplir rituales tristes por obligación, sino de celebrar la presencia viva de Dios.
2. El remiendo de paño nuevo en vestido viejo
"Nadie cose un remiendo de paño sin encoger en un vestido viejo..."
La imagen física: Si pones tela nueva (que aún no se ha encogido al lavarse) sobre una tela vieja y desgastada, cuando se lave la prenda, el parche nuevo se encogerá, tirará de la tela vieja y hará un agujero peor.
La enseñanza: Jesús no vino a "parchar" el judaísmo legalista ni a añadir un poco de su enseñanza sobre las viejas estructuras. Su mensaje no es un "arreglo" para el sistema antiguo; es algo íntegro que no puede forzarse sobre estructuras caducas sin romperlas.
3. El vino nuevo en odres viejos
"Nadie echa vino nuevo en odres viejos..."
La imagen física: En la antigüedad, el vino se guardaba en pieles de animales (odres). El vino nuevo, al fermentar, libera gases y se expande. Un odre nuevo es elástico y cede; un odre viejo es rígido y revienta con la presión.
La enseñanza central:
Vino Nuevo: Es el Evangelio, la Gracia y el Espíritu Santo. Es vivo, expansivo y potente.
Odres Viejos: Son las tradiciones rígidas, el legalismo y las formas religiosas externas que ya no tienen flexibilidad para contener la vida que Jesús trae.
Conclusión: Para vivir la novedad de Cristo, se necesitan "odres nuevos" (una mente renovada y un corazón flexible). No puedes contener la libertad del Espíritu Santo en el legalismo religioso.
Resumen
Jesús estaba diciendo: "No intenten encajar mi mensaje de Gracia y Libertad en sus viejos sistemas de reglas y rituales vacíos. Lo que yo traigo es una Vida Nueva que requiere una forma completamente nueva de relacionarse con Dios."